The Wild Horses: El punto de inflexión con “The Last Bullet”



Hoy llega a nuestras manos el nuevo trabajo de The Wild Horses, titulado The Last Bullet. Desde Ruta al Rock siempre agradecemos a esas bandas que siguen apostando por enviar sus discos en formato físico, porque permiten una escucha más pausada, más detallada y, en definitiva, más justa. A partir de ahí comienza el verdadero viaje: escuchar, analizar y entender qué nos quiere contar una banda en su nuevo trabajo.

Esta "última bala" marca, sin duda, un antes y un después en la historia del grupo. The Wild Horses dan un paso adelante y apuestan definitivamente por sus composiciones propias, dejando aparcada la etapa más centrada en las versiones. La declaración es clara: somos buenos interpretando, pero somos compositores. Y en estos estilos musicales, las composiciones propias siempre han sido pequeños diarios de vida, historias personales, su forma de ver el mundo, al mismo tiempo que rinden homenaje a sus héroes musicales. The Wild Horses ya juegan en esas dos ligas.

El sonido de la banda es compacto y podríamos etiquetarlo dentro de la Americana, aunque la etiqueta se queda corta. Si profundizamos, en el disco encontramos ecos del country rock clásico con coros potentes y ese sonido robusto propio de la tradición norteamericana. También aparecen aromas a heartland rock y folk rock, con canciones contundentes muy marcadas por las melodías. A todo esto hay que añadir sonidos fronterizos, acercamientos a las rancheras y corridos tex-mex, creando un mosaico musical donde todas esas influencias se combinan con la personalidad propia del grupo.

En el disco podemos escuchar distintos estilos fusionados y muchos estados emocionales. Lo definen temas con un marcado acento rock clásico norteamericano como "Someone"; sonidos country rock con aires de la costa oeste como "I Wanna Leave My Boots Beside Yours"; o "Don't Lie to Me", donde escuchamos country con ecos rockabilly. En "Bar of Brokenhearted" entramos en un sonido country con adornos fronterizos donde la canción se sumerge en sonidos más profundos que miran al interior y medios tiempos más reflexivos con ciertos aires de tristeza.

Retomamos el ritmo con "Girl Wants Cowboys", de cuerpo country pero con un estribillo de contundente rock. Llega el primer acercamiento al idioma español con la country-ranchera "Por el camino estrecho", una de las pocas adaptaciones del disco. Seguimos el recorrido de The Last Bullet con "What I've Been Missing", un tema donde podemos degustar un sonido Nashville que perfectamente podría colarse entre los grandes del género. La recta final llega con "Yvonne", una ranchera que nos cuenta una triste historia transformada en auténtica diversión al estilo de los primeros Los Lobos o Texas Tornados; una canción que es pura dinamita para el directo. Terminamos con dos joyas: la ya conocida "Simple Country Boy", country rock con bases acústicas sutiles y detalles eléctricos, y la curiosidad "We Will Stand Tall". Esta última hace el camino contrario al habitual: normalmente, las bandas españolas adaptan canciones norteamericanas al castellano, pero los Horses cogen un himno del pop-rock español como "Resistiré" (del Dúo Dinámico) y se la llevan al inglés con un sonido country rock que mezcla misterio y raíces americanas. Podría ser, perfectamente, un hit para el público anglosajón.

El disco era esperado desde hace tiempo. Por circunstancias de la vida, empezó a gestarse con la publicación del single "Simply Country Boy", acompañado de videoclip, que ya dejaba entrever que algo estaba cambiando en la banda. El tema tuvo muy buena acogida, pero la pandemia frenó en seco la continuidad del proyecto. Aun así, pudimos escuchar adelantos como "Yvonne", también con videoclip, aunque el horizonte del disco todavía no estaba claro. Ahora, por fin, The Last Bullet es una realidad.

En definitiva, The Last Bullet es un disco que supone un punto de inflexión en la carrera de The Wild Horses. Es su apuesta definitiva por las composiciones propias y salen más que airosos. Un cóctel de sonidos americanos, fronterizos y country rock que dan forma a una banda con personalidad propia, reconocible y, sobre todo, preparada para defender estas canciones en directo, donde probablemente terminarán convirtiéndose en clásicos dentro de su repertorio.

Y es que, al final, esto no va solo de canciones, va de kilómetros recorridos, de historias que se cruzan en carreteras secundarias y de bandas que encuentran su propia voz en mitad del viaje. The Last Bullet no es un punto final, es una señal más en el camino… y en Ruta al Rock, ya hemos decidido seguir conduciendo con ellos.



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