The Screamin’ Cheetah Wheelies traen de vuelta Magnolia: parada en España para celebrar un clásico del southern rock
Hay discos que no envejecen, solo acumulan carretera. Magnolia es uno de ellos. Treinta años después de su publicación, The Screamin' Cheetah Wheelies vuelven a ponerlo en el centro del mapa con una gira que hará parada en España en octubre de 2026.
La banda de Nashville, una de las formaciones que mejor supo traducir el espíritu del sur en los años noventa, recorrerá varias ciudades españolas en un trayecto que pasa por Santiago de Compostela (7 de octubre, Sala Capitol), Gijón (8 de octubre, Sala Albéniz), Madrid (9 de octubre, Lab Wagon), Bilbao (10 de octubre, sala por confirmar), Girona (11 de octubre, MiroRock – La Mirona) y Zaragoza (12 de octubre, también pendiente de anuncio de sala).
No se trata de una gira más. Es el regreso a un punto concreto del viaje: aquel 1996 en el que el grupo grabó en Woodstock, en los Bearsville Studios, un disco que capturaba la esencia del southern rock contemporáneo con una mezcla de músculo, soul y polvo de blues. A los mandos estaba Michael Barbiero, habitual en producciones de nombres como Guns N' Roses o John Lennon, aportando ese sonido robusto y sin artificios que aún hoy sigue resonando.
El precedente más cercano fue su gira de reunión de 2022, The Long Goodbye, que confirmó que el culto alrededor de la banda seguía intacto. Ahora, el foco está completamente en Magnolia, un álbum que para muchos seguidores representa el momento más alto de su carrera.
Al frente sigue Mike Farris, voz y alma del proyecto, que ha reconocido el peso emocional de estas canciones dentro de la historia del grupo. No es casual: pocas bandas lograron en los noventa sonar tan clásicas y contemporáneas al mismo tiempo.
Este nuevo tramo de carretera —con fechas también en ciudades como Nashville o Nueva York— tiene algo de celebración, pero también de reencuentro. Con el público, con las canciones… y con ese lugar donde el rock todavía huele a gasolina, madera y noches largas.
Porque hay discos que no se escuchan: se recorren.

