Entrevista a Eva Vázquez: "Cuando las canciones nacen de la verdad"

Desde Ruta al Rock seguimos de cerca el camino de Eva Vázquez desde que descubrimos un proyecto que nos llamó la atención por su honestidad y por una forma de entender la música alejada del ruido y de las prisas. Primero hablamos de ese universo creativo que parecía construido desde la calma y la búsqueda personal. Después llegó "Greedy Bastards", junto a Jeff Espinoza, y recientemente "Shine Like Gold", una canción que confirma que detrás de este proyecto hay una identidad artística cada vez más definida. 

Cuando hablamos por primera vez de tu música, definíamos tu proyecto como una búsqueda honesta de la canción, sin artificios ni fórmulas. ¿En qué momento sentiste que habías encontrado realmente tu propia voz y que este era el camino que querías recorrer como compositora?

No soy muy consciente de cuándo encontré mi propia voz. Creo, más bien, que existe una evolución progresiva: todo lo que aprendiste va cayendo y comienzas a fluir desde dentro. Te vas descubriendo poco a poco y vas conociendo tu forma de expresarte. Pero creo que nunca dejas del todo aquello que te inspiró en un principio. 
 


Tus canciones transmiten la sensación de que nacen desde experiencias muy personales, pero al mismo tiempo consiguen que cualquiera pueda sentirse identificado con ellas. ¿Cómo es tu proceso de composición? ¿Empiezas por una emoción, una historia, una melodía o cada canción encuentra su propio camino?

 Algunas canciones nacen de experiencias propias; otras, de historias de otras personas, ideologías o sueños.  A la hora de componer, todo empieza con la música. Primero surge la melodía, con la voz y la guitarra; sale sola. Y cuando aparece esa melodía, también nace la idea de lo que quiero contar. Lo último que escribo es la letra. Es un proceso muy mental: primero te la vas imaginando y después le das forma.


Musicalmente se perciben influencias del folk, el rock americano, el blues o incluso el soul, pero nunca da la impresión de que quieras parecerte a nadie. ¿Qué artistas han marcado tu manera de entender la música y cuáles crees que siguen estando presentes, de una forma u otra, en tus canciones?

De pequeña siempre he escuchado mucha música: rock, pop, americana, folk, jazz, música clásica... de todo. Pero conecté muy fuerte con la americana, el folk, el country y el rock sureño, sobre todo a la hora de componer y tocar, aunque escucho de todo

 Mis influencias han ido cambiando por épocas. Al principio me marcaron bandas como Creedence Clearwater Revival, The Beatles, Johnny Cash y Eagles, además de artistas como Bob Dylan o cantantes como Linda RonstaRdt. La lista es muy amplia.


"Greedy Bastards" fue una carta de presentación muy potente, tanto por la canción como por la colaboración con Jeff Espinoza. ¿Cómo nació esa unión artística y qué aportó Jeff a una canción que probablemente no habría sido la misma sin su participación?

La colaboración surgió de forma natural. Conocí a Jeff hace años en una banda que se formó para el festival Huercasa, en el que colaboré. Más tarde coincidimos en un concierto y comentamos la posibilidad de hacer algo juntos.

Rápidamente me vino a la mente "Greedy Bastards", una canción que compuse hace mucho tiempo. Pensé que podía encajar muy bien con la voz de Jeff y, sin duda, elevó la canción de una forma estratosférica.

Yo admiro muchísimo a Jeff, tanto como artista como por su calidad humana. Para mí es el mejor representante de este género en nuestro país. Tiene una voz auténtica y es un compositor increíble. Como persona es mejor todavía. Tenemos mucha suerte de contar con un artista así entre nosotros. 


El videoclip de "Greedy Bastards" supera ya las 27.000 visualizaciones, una cifra muy significativa para un proyecto independiente. Más allá de los números, ¿qué ha supuesto para ti la acogida que ha tenido la canción y qué comentarios del público te han emocionado especialmente?

La acogida ha sido muy buena; toda una sorpresa y un regalo. Es muy bonito cuando la gente conecta con un trabajo hecho con tanto cariño. 


En Ruta al Rock comentábamos que vivimos en una época en la que muchas veces escuchamos música con prisas, mientras que "Shine Like Gold" invita precisamente a detenerse y escuchar. ¿Crees que todavía hay espacio para canciones que buscan emocionar más que llamar la atención durante unos segundos?

Vivimos en una época en la que todo va muy rápido y todo es inmediato. Las estadísticas nos dicen que mucha gente escucha solo unos segundos de las canciones a través de las redes sociales. Es una dinámica de rapidez y de lo efímero que, de una forma u otra, nos arrastra a todos.

Vivimos un momento en el que la industria parece medir el éxito por algoritmos, reproducciones y redes sociales. Desde dentro, ¿cómo consigue una artista independiente mantener la autenticidad sin dejarse arrastrar por esa presión constante?

Creo que cada uno tiene un trabajo personal: tomar conciencia, no dejarse llevar por esa dinámica y detenerse a hacer o escuchar las cosas de una forma más pausada y natural. Con la música, por ejemplo, permitirnos escuchar un disco completo es un buen ejercicio.


Todo proyecto musical va dejando pequeñas pistas sobre el camino que quiere seguir. Mirando las canciones que has publicado hasta ahora, ¿qué crees que cuentan de la Eva Vázquez de hoy y qué te gustaría que descubriera el público cuando escuche el resto de tu música? 

No pienso demasiado en lo que puedan pensar los demás. Sigo haciendo lo que me gusta y experimento constantemente con sonidos y formas de expresarme.

Me muevo entre la americana, el folk, el country, el rock and roll y otros estilos que quizá la gente todavía no conoce. Pero tampoco me gusta poner demasiadas etiquetas a la música. Al final, se trata simplemente de dejarla fluir.

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